Saber.
Y no lo sabes.
Que me conformo con verte de lejos, con saberte sola, con desearte solo para mi, solo con eso.
Y cada una de tus llamadas me complace, me revive como una inyección de adrenalina al corazón, me corroe por dentro el deseo de tenerte cerca y de no dejarte ir como la primera vez.
El dia que miré a la muerte llegar estaba feliz, porque estabas en mis ojos y desee morir justo en ese momento, como el día en que te dejé ir.
Estoy a solo un paso y no lo sabes, la idea me aterra, no puedo manejarlo, es raro que prefiera morir antes de dejarte saber.
Pero es así.
Algún día lo sabrás, pero ya estaré muerto para entonces.
Feliz.
Ya no hay fruta seca ni flores en la mesa, solo lo que estoy sintiendo, es miedo.
Te tengo miedo.
¿Porque?
Mas lágrimas, ese nudo no me deja seguir.
Triste.
Y a punto de morir.

